El colector de polvo industrial es una solución esencial para plantas donde la generación de polvo es constante y afecta tanto la operación como la seguridad del personal. Su función es controlar y extraer el material particulado desde el origen, filtrarlo mediante sistemas de alto rendimiento y garantizar que el aire vuelva más limpio al ambiente. Este tipo de equipo es ampliamente utilizado en procesos de chancado, manejo de minerales, tratamiento de cemento, mezclas químicas y diversas actividades industriales donde el polvo fino, abrasivo o pesado puede perjudicar los equipos y la productividad.
Gracias a su diseño robusto y su capacidad para manejar grandes volúmenes de aire, el sistema de captación de polvo trabaja de forma continua incluso en entornos con carga pesada. Los filtros industriales mantienen un rendimiento estable, mientras que la limpieza automática por pulsos de aire permite operar sin detener la línea de producción. La estructura, fabricada con materiales de alta resistencia, soporta vibraciones, abrasión y condiciones exigentes de la industria peruana.
Este sistema puede integrarse a fajas transportadoras, tolvas, silos, chancadoras, molinos y otros puntos críticos donde se concentra la mayor emisión de polvo. A través de un conjunto de ductos, campanas y encapsulados diseñados a medida, es posible dirigir el flujo de aire contaminado hacia el equipo principal para asegurar una filtración uniforme y eficiente. El proceso de descarga del polvo atrapado es sencillo y seguro, permitiendo su recolección o disposición final sin afectar el entorno de trabajo.
Brindamos el suministro completo del colector de polvo junto con la fabricación de ductos, campanas y estructuras metálicas, además de la instalación y puesta en marcha del sistema. Con amplia experiencia en proyectos industriales en Lima y distintas regiones del Perú, ofrecemos soluciones confiables, duraderas y adaptadas a diferentes procesos, garantizando un control de emisiones efectivo y un funcionamiento estable a un precio competitivo.



